Acerca del blog ¿Quieres ser colaborador del Blog?

Industria 4.0

Industria 4.0

Con este post finalizamos nuestra serie de artículos sobre las principales revoluciones industriales en la historia del ser humano. Tras hablaros de la primera la segunda y la tercera, hoy os contaremos todo acerca de la cuarta, más conocida como Industria 4.0.

Un poco de historia

Aunque hay muchos indicios de que esta cuarta revolución industrial ya ha comenzado, todavía no está en pleno desarrollo (aunque lo estará en un futuro no muy lejano), y, por tanto, no podemos contar aún su historia, pero sí hablar de cómo se gestó este concepto y de cuáles son sus principales características.

La primera vez que se escuchó públicamente el término “Industria 4.0” fue en la Feria de Hannover -la feria industrial más grande del mundo- celebrada en 2011. Allí, el gobierno alemán presentó una estrategia de futuro basada en una innovadora gestión de los medios de producción, que tenía como grandes protagonistas un nuevo tipo de fábricas, totalmente automatizadas y con todos sus elementos y sistemas interconectados gracias a Internet. Es decir, fábricas inteligentes.

Porque no cabe duda de que ese es el pilar principal de la nueva revolución que esperamos: la inteligencia.  O lo que es lo mismo, la capacidad de resolver problemas. Por eso avanzamos a paso de gigante hacia sociedades smart que dispondrán de máquinas capaces de pensar por ellas mismas y de trabajar conjuntamente sin la ayuda de personas, de productos individualizados para cada ciudadano o de avances en salud que nos ayudarán a aumentar nuestra longevidad (por ejemplo, ya se estudia combinar la impresión 3D con la edición genética para generar tejido humano).  Se avecinan cambios muy importantes, a todos los niveles, que nos aportarán grandes beneficios, pero que también nos plantearán grandes retos. Ya lo dijo el economista alemán Klaus Schwab, autor del libro La cuarta revolución industrial:

Estamos al borde de una revolución tecnológica que modificará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos.

La Industria 4.0 es el destino hacia el que nos ha ido empujando irremediablemente la profunda transformación digital en la que nos encontramos inmersos. Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son cada vez más avanzadas y más disruptoras, y no cabe duda que todos los sectores de la sociedad se verán alcanzados tarde o temprano por su impacto. Un impacto que será, sin duda, muy positivo, pues conllevará, entre otras ventajas, que cualquier proceso se realice con mayor facilidad que nunca. Como afirmó en su momento el que fuera séptimo secretario  general de las Naciones Unidas, y ganador del Premio Nobel de la Paz, Kofi Annan:

Las tecnologías de la información y la comunicación no son ninguna panacea ni fórmula mágica, pero pueden mejorar la vida de todos los habitantes del planeta.

Todas las revoluciones industriales de nuestra historia han tenido al menos un propósito en común: facilitar la existencia de los seres humanos gracias a los progresos científicos y tecnológicos. La cuarta no será una excepción.

Las principales innovaciones

Los grandes protagonistas de la Industria 4.0, tecnológicamente hablando, serán los llamados sistemas ciberfísicos (CPS), cuya principal característica es que cuentan con una infraestructura física que funciona al combinarse con una digital. Por ejemplo, los coches autónomos o las redes eléctricas inteligentes son dos claros ejemplos.

Son varias las innovaciones surgidas durante los últimos años que están haciendo posible el desarrollo de este tipo de sistemas, y que serán, en gran medida, el sustento de la próxima revolución industrial. Veamos las más importantes.

Internet de las Cosas

Cuando en 1999 el tecnólogo británico Kevin Ashton propuso en el Auto-ID Center del MIT un novedoso concepto llamado Internet of Things (IoT), probablemente ni él mismo era capaz de imaginar el impacto que este tendría solo unas décadas después. Gracias a las nuevas tecnologías, cada vez es más factible llevar a cabo la idea de Ashton: interconectar digitalmente casi todos nuestros objetos cotidianos mediante el uso de Internet. Extrapolando esto a la industria, estaríamos hablando de fábricas en las que sus componentes, sistemas, productos y piezas se encuentran constantemente conectados a la Red y entre ellos mismos, lo que les permitiría tomar decisiones en tiempo real para optimizar todos los procesos de producción.

La nube

El informático estadounidense John McCarthy pasará a la historia por ser el padre de dos conceptos que han transformado el mundo: inteligencia artificial y computación en la nube ambos determinantes en la nueva industria digital. Centrémonos en el segundo, un paradigma que permite ofrecer servicios computacionales a través de Internet. Su utilidad en la industria 4.0 es fundamental, porque cada vez más procesos necesitan utilizar software o datos compartidos que no se encuentran en los propios servidores de las empresas, sino repartidos en distintas localizaciones por todo el mundo. Poder acceder a la nube reduce costes, agiliza las gestiones, aumenta la eficacia y la seguridad y mejora el rendimiento gracias a la optimización automática de los recursos.

Impresión 3D

También conocida como fabricación aditiva, esta técnica de impresión fue gestada en los años 80 por el fundador de 3D Systems, Charles “Chuck” Hall, cuando patentó la estereolitografía, que permitía imprimir objetos sólidos hechos de resina utilizando luz ultravioleta. La posibilidad de fabricar objetos tridimensionales mediante capas superpuestas de un material (suele ser polvo o hilo), sin necesidad de moldes, será vital para las nuevas fábricas inteligentes. Los costes se abaratarán de manera considerable, pues resultará sencillo y rápido producir tanto prototipos como piezas de maquinaría, o partes concretas de productos para personalizar estos de acuerdo a los gustos de cada consumidor.

Robots colaborativos

Este tipo de robots, conocidos como cobots (del inglés collaborative robots) fueron creados en 1966 por dos profesores norteamericanos de la Northwestern University, Michael Peshkin y Edward Colgate. Su característica principal es que están diseñados para interactuar físicamente con humanos en un mismo espacio de trabajo. Es decir, para colaborar con ellos de manera activa y presencial. Y no solo para eso, sino para realizar en su lugar tareas peligrosas o repetitivas. Además, gracias a sus capacidades, los cobots pueden desempeñar sus funciones sin supervisión humana y coordinarse entre ellos para llevar a cabo tareas de manera conjunta. ¿Robots trabajando para otros robots? Suena a ciencia ficción, pero ya es toda una realidad.

Realidad aumentada

Se prevé que esta tecnología, aún no demasiado explotada, sea también esencial para las fábricas inteligentes de la nueva industria. El término en sí define la visión de un entorno real y físico mediante el uso de un dispositivo tecnológico, y consiste en combinar elementos virtuales y reales para crear una realidad aumentada, interactiva en tiempo real. La RA (cuyo padre es el director de fotografía Morton Heilig, quien creó en los años 50 un simulador de moto llamado Sensorama) será una herramienta eficaz a la hora de automatizar procesos, desarrollar prototipos, dar formación a los trabajadores o realizar trabajos de mantenimiento. Imaginemos la facilidad con la que se podría obtener información en tiempo real de cualquier estancia de una fábrica, una planta o una oficina usando solo un dispositivo de RA.

Big Data

Hemos hablado aquí en muchas ocasiones de una de las tecnologías más disruptivas de los últimos tiempos: los Big DataLa posibilidad de analizar y gestionar cantidades ingentes de datos masivos es otro de los pilares de la nueva revolución industrial. Sin duda, es ya una realidad que los Big Data (término acuñado por Roger Magoulas en 2005) están transformando el mundo empresarial y, en general, nuestra forma de manejar la información digital. Su uso correcto permite recabar información muy valiosa de distintos sistemas y procesos (en cualquier tipo de sector: logística, ventas, energía…), información que ayuda a prevenir problemas, a optimizar dichos procesos y a implementar mejoras que aumenten la eficiencia, entre otras cosas. Para que las fábricas smart del futuro funcionen ofreciendo un rendimiento inmejorable, deberán poder gestionar un tráfico de datos elevadísimo. Y ahí estarán los Big Data.

 

Share this Story

POSTS RELACIONADOS

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada. Los campos requeridos están marcados con *

Newsletter

Suscríbete a nuestra newsletter: