Leo con curiosidad el post de nuestro blog sobre los enemigos de la innovación, y echo de menos algo de autocrítica (una actividad cada vez más escasa en algunas compañías y que resulta fundamental). Porque… ¿no es verdad que en esto de “lo digital” y la “innovación”, hay mucho gato y mucha liebre y mucho grano y mucha paja?

Me prometisteis colonias en Marte… en vez de eso tengo Facebook.

Esta frase tan potente es de Buzz Aldrin, un tipo que es  ingeniero, doctor en ciencias, coronel de la USAF y astronauta de la NASA retirado. Es decir, bastante poco sospechoso de ser contrario a la innovación y al cambio… No es que no quiera novedades, es que las quiere potentes.

A mí me resulta francamente provocadora e inspiradora esta frase, portada de un número de la revista del MIT.  Si tenemos en cuenta las 10 citas sobre innovación, lo mucho que se habla de disrupción, del futuro (en expresiones tan manidas que casi podemos usarlas aleatoriamente en conversaciones sin causar extrañamiento), ¿estamos realmente progresando o vendiendo una idea de progreso? En todo lo que leemos y vemos a diario sobre innovación, ¿cómo podemos distinguir lo importante de lo accesorio? ¿Cómo saber si nos están vendiendo eslóganes guais, tipo Mr.Wonderful, o verdaderos cambios útiles?

Muchas veces, solo el tiempo pone las cosas en su sitio. ¿Recordáis Patagon, el pelotazo que hizo multimillonario a un sagaz chaval (Wenceslao, un héroe para todos los veinteañeros de la época)? El por entonces Banco Santander Central Hispano pagó cientos de millones de dólares por su plataforma de banca online… para descubrir, meses después, que no funcionaba del todo… ¿Recordáis Teknoland? La consultoría más cool cuando aún no se sabía lo cool que podían ser unas oficinas (hablamos del año 1999) porque Google, casi recién nacido, aún no había llenado sus salas de futbolines “pa crear mejor”. El estallido de la burbuja tecnológica arrasó con todo el sueño… Menos mal que de sus cenizas, uno de sus fundadores, sacó a Pocoyó (viendo “dibus” con su hija… el nombre del personaje viene por cómo rezaba la pequeña todas las noches… “Jesusito de mi vida, eres niño pocoyó…”). Eso sí que es un emprendedor como Dios manda.

Lo digital sigue siendo, desde hace veinte años, un mundo nuevo, una especie de conquista del Oeste con sus mismos ingredientes: pioneros, exploradores, valientes, timadores, inventores, colonos, conquistadores, conquistados, charlatanes, curanderos, predicadores, héroes y villanos… Todo en masculino y en femenino, cuidadín. Por eso es necesario distinguir los unos de los otros. Y no hacer, como en el cuento de El Traje del Emperador, amén a todo por miedo a parecer un “carca” contrario al cambio. Los recursos, no solo dinero, sino también el tiempo y el talento son limitados. Así que pongámoslos donde realmente hagan falta. Sigue habiendo millones de personas sin acceso a la luz eléctrica, y gente que no entiende su factura, o gente que sufre apagones… parece un buen sitio para poner los recursos… La luz eléctrica fue una de las innovaciones más rompedoras de hace dos siglos… Dicen que fueron clave dos entrepreneurs muy distintos y que no sabían que eran eso: el de las ideas locas, Tesla, y el del negocio, Edison. Ahora se está recuperando la figura del primero… olvidada y denostada hasta hace poco (y ahora, con la verbigracia de Elon Musk, convertida en icono). Aunque, en España, quien realmente puso a Tesla en su sitio fue  el periodista Miguel Á. Delgado y su gran labor de investigación y divulgación. Sobre Edison se va a estrenar en breve  la peli sobre su vida.

Decían por entonces los temerosos de los cambios que la luz eléctrica rompería a las familias, que ya no se reunirían en una misma zona de la casa con velas para charlar… Estaban equivocados, la tele volvió a unir a todos alrededor de la caja tonta enchufada a la pared… claro que después, las pantallas individuales han vuelto a romper cualquier contacto real entre personas, no ya de la misma familia, sino en general. Aunque claro, si miras las cifras de Tinder, nunca estuvo la gente “tan cerca, tan rápido”…. Pero no volvamos al ligoteo online que eso, claramente, no es grano, sino paja.

Imagen cortesía de MIT Technology Review

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