Os presentamos la segunda entrega de “Toda una vida innovando”, una serie de posts sobre innovadores de distintos campos, que aún permanecen en activo a pesar de su avanzada edad. Auténticos ejemplos vivientes para los jóvenes emprendedores del siglo XXI.

Rita Colwell (82 años)

Esta estadounidense es, entre otras cosas, profesora emérita de las universidades John Hopkins y Maryland, presidenta emérita de Canon U.S. Life Sciences (donde se investigan soluciones de nueva generación para diagnósticos clínicos), exdirectora de la Fundación Nacional para las Ciencias de EE.UU., CEO de la plataforma CosmosID y poseedora de la Medalla Nacional de Ciencias. Muchos hitos para una sola vida.

Las innovaciones de Colwell, registradas en más de setecientos artículos científicos, vieron la luz en los ámbitos de la oceanografía y de la bacteriología. Rita ha estudiado toda su vida la relación entre la vida microscópica marina y la salud humana, con un objetivo claro: prevenir enfermedades. Su “caza” de microbios nocivos ha derivado en importantes descubrimientos que pueden salvar vidas.

Colwell es también una de las impulsoras del concepto de biocomplejidad (una ciencia que engloba todas las biociencias, con el fin de poder entender de manera general cómo funciona la biología a nivel planetario), y una de tantos científicos que denuncian los efectos dañinos del calentamiento global sobre nuestra salud.

Me gusta hacer descubrimientos que ayuden a las personas a mantenerse sanas.

Ružena Bajcsy (83 años)

Checoslovaca de nacimiento (fue una de las supervivientes de las limpiezas étnicas de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial), y estadounidense de adopción, esta ingeniera es una eminencia en el campo de la robótica.

Firme defensora de trabajar en lo que a uno lo apasiona, Bajcsy ha dedicado toda su vida al estudio de los robots, donde ha sido pionera especialmente en el campo de la percepción activa. Sus descubrimientos sobre visión artificial han tenido mucha repercusión en el desarrollo de, por ejemplo, robots para fines médicos.

Actualmente, Bajcsy sigue investigando en diversos campos, como el de la inteligencia artificial y los biosistemas, y publicando trabajos mientras ejerce de profesora en la universidad de California en Berkeley. Además, es presidenta emérita del CITRIS (The Center for Information Technology Research in the Interest of Society).

La tecnología del futuro debe convivir en una relación simbiótica con maestros, estudiantes, padres y sociedad en general.

Robert Solow (92 años)

Natural de Brooklyn, Nueva York, Solow pasará a la historia como uno de los combatientes que regresaron sanos y salvos a sus hogares tras la infame Segunda Guerra Mundial, y, sobre todo, como una de las mayores eminencias mundiales en economía. Sus innovaciones en este campo han sido tan importantes que es incluso poseedor de un premio Nobel, galardón que recibió en 1987.

Tras estudiar antropología, sociología y economía en Harvard, decidió volcar todas sus energías y esfuerzos en convertirse en un experto en aquella última. Gracias a su talento, llegó a ser profesor de la universidad de Columbia y del prestigioso MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts). Durante esa época se especializó en macroeconomía, la cual estudia los sistemas económicos de un lugar determinado basándose en sus bienes y servicios, y usando una visión global.

Fue en esa rama de la economía donde vieron la luz todas sus innovaciones -expuestas en decenas de artículos-, centradas en gran parte en las teorías de la curva de Phillips y de la programación lineal.

En la actualidad, Solow sigue exponiendo sus ideas como profesor emérito del departamento de economía del MIT.

El factor clave para lograr el crecimiento económico es el progreso técnico.

Robert Solow

John Goodenough (94 años)

Este físico norteamericano (miembro, por cierto, de nuestra Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales) es, sin duda, todo un ejemplo de que la innovación y la pasión por seguir creando no terminan con la juventud: a pesar de ser ya un nonagenario, Goodenough continúa impartiendo clases de ingeniería mecánica en la Universidad de Texas.

Goodenough  pasará a la historia por dos innovaciones: las reglas Goodenough-Kanamori, con las que se puede predecir el signo de una interacción de intercambio magnético, y los cátodos con polianiones que usamos actualmente en las baterías de ión de litio recargables, presentes en muchísimos dispositivos.

Como dato curioso, a pesar de ser uno de los impulsores de un elemento que todos llevamos dentro de nuestros smartphones y nuestras tabletas, Goodenough no tiene teléfono móvil, ni piensa tenerlo nunca, y, además, no es partidario del uso que le estamos dando actualmente a ese tipo de tecnologías.

La tecnología es moralmente neutral. Lo que cuenta es lo que hacemos con ella.

Belmiro de Azevedo (79 años)

Osado, tenaz y emprendedor. La biografía del  Ingeniero luso Belmiro de Azevedo es sorprendente. Nacido en 1938 en el seno de una familia de origen humilde, consigue construir una brillante carrera gracias a su visión innovadora de la gestión. Su innovación fue lanzar en Portugal los primeros hipermercados, cuando en los 80, nadie en el país apostaba ni creía en la idea. Sonae es “marca Portugal” y forma parte de su historia, gracias al innovador ingeniero Belmiro de Azevedo . Que fue capaz (con éxitos y con fracasos) de convertir a Sonae en un grupo empresarial internacional, líder en varios sectores diversificados. En Sonae, el ingeniero Belmiro de Azevedo puso en práctica la teoría del economista Schumpeter – la destrucción creativa –  que estuvo en la base de varios de sus proyectos, probando su osadía, innovación y carácter emprendedor.

Durante cuatro décadas innovó y lideró el grupo Sonae, dejando las funciones ejecutivas en 2015.

En su discurso  de despedida con 77 años declaró “mi primera tarea en Sonae fue destruir para volver a construir”. Asertivo,  Belmiro afirma:

Lo peor siempre es no decidir, o decidir fuera de hora.

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