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IoT, retos y futuro de un mundo conectado

IoT, retos y futuro de un mundo conectado

Muchos años han pasado ya desde que se utilizó por primera vez el término IoT, allá por 2009 de la mano Kevin Ashton, profesor del MIT. Pero, ¿qué es IoT? En los tiempos en los que vivimos, esta pregunta puede parecer innecesaria. Todos los días oímos hablar de big data, smart city o blockchain. Entonces, ¿por qué lanzar esta pregunta?

Conceptos creados hace casi 10 años pueden haber reorientado su significado. Hay que saber conceptualizar correctamente estas nuevas tecnologías para poder aplicarlas de forma correcta tanto a nivel local como de forma global.

Según la revista Forbes, no podemos hablar de IoT para referirnos a los dispositivos conectados a Internet, como teléfonos, lavadoras y termostatos, sino a la red que se crea entre la interconexión de todos estos elementos. Hablamos de un tipo de tecnología que conecta productos para mejorar el día a día de las personas, pero que aún debe responder algunas cuestiones.

¿Qué retos debe superar el IoT? Los expertos hablan

Esta fue una de las claves de ‘IoT&Startups’, un #EndesaChallenges celebrado en Enel Madrid Innovation Hub con la intención de reunir perfiles experimentados y startups alrededor del concepto de IoT para profundizar sobre sus apuestas de futuro. Una treintena de expertos pusieron en común sus inquietudes sobre el IoT, aportando el conocimiento y valor de sus diferentes sectores. Algunas de las startups que estuvieron representadas fueron Plactherm, eH4ALL, Wherever you want, 101 motivos para viajar, Iambiente y FlovitCo, entre otras.

“El IoT multiplicará los datos, la información, las posibilidades”, pero también “hay que mirarlo de un modo holístico para ver más allá de su uso industrial”. El debate inicial del encuentro comenzaba con dos frases contrapuestas de especialistas en la materia que dejaban claro que aún queda mucho por conocer del IoT para poder definirlo correctamente.

El eje del evento fue un excelente panel de expertos moderado por Silvia Méndez y formado por Fabiola Pérez, Rebecca Crowe, Susana Carillo y Miriam de Castro, que nos ayudó a descubrir algunos de los retos y las oportunidades del Internet de las Cosas desde el punto de vista de la startup: utilidades, seguridad, privacidad e inquietudes por su futuro.

Retos y futuro del IoT

Entre los temas más relevantes, destacó que el IoT está destinado a cambiar nuestros hogares y nuestras ciudades, pero que no por ello está libre de retos. Para implementarlo, los expertos indicaron que organizaciones y fabricantes deben ser capaces de lograr una correcta localización de un concepto que tiene que ser global para convertirse en la red interconectada que presupone su concepto.

Tienen que existir unos estándares comunes que permitan la adaptación de la tecnología a través de sistemas que acepten diferentes plataformas de IoT. La interoperabilidad de diferentes fabricantes debe ser uno de los objetivos principales para conseguir la implementación del IoT a gran escala.

Las organizaciones serán las responsables de crear sistemas de big data que permitan medir todas esas plataformas para que la información no se pierda. Al mismo tiempo, también deben estar involucradas en conseguir el aprendizaje de estas tecnologías por parte de los usuarios. Rebeca Crowe de Sigfox explicó que “hay tecnología de sobra, pero lo que hay que cambiar son los procesos y la mentalidad de las personas”. Los individuos necesitan nuevos conocimientos para integrar estos dispositivos en sus rutinas personales y profesionales.

Sin embargo, Francisco Morcillo de MB3-Gestión dejaba claro que estas no eran las únicas incógnitas por resolver, “la tecnología es la respuesta, pero lo complejo es formular buenas preguntas”. Una de las más reiteradas del evento fue: ¿es la privacidad y la seguridad del IoT uno de sus mayores riesgos?

En una red de dispositivos de diferentes marcas y distintos componentes, todos los productos se convierten en posibles puntos de entradas para hackers que quieran conseguir información. El riesgo de filtraciones aumenta con cada dispositivo conectado, y con él la necesidad de multiplicar la inversión en sistemas de protección. La seguridad de organizaciones e, incluso, el riesgo físico de las personas debe ser la prioridad a la hora de implementar una tecnología que estará presente en los dispositivos más comunes.

¿Cuáles son las mejores aplicaciones del IoT? Usos personales y empresariales

No todo fueron retos. Los expertos también hablaron de las oportunidades del futuro del IoT para indicar que, si bien es una excelente fuente de información para empresas que además puede potenciarse a través del big data, su uso no puede reducirse a temas analíticos. Los negocios tienen en el IoT un aliado que puede ayudar a crear nuevos servicios y productos.

La domótica es el uso más conocido. A estas alturas, todos conocemos a alguien que utilice en su casa un dispositivo conectado a internet. Puede ser un altavoz que haga de asistente personal, un termostato que se controle fuera de casa a través de una app o un conjunto de lámparas y cortinas que se sincronicen con sensores solares y con los hábitos del usuario.

Pero además del uso personal, existen otras utilidades para organizaciones gubernamentales y empresas que comienzan a ganar peso. La integración con la smart city se hace cada vez mayor con los sistemas de gestión inteligentes, pero también con la generación distribuida de energía.

Startups de todo tipo encuentran en el IoT un aliado: sistemas de control del tráfico instalados en carreteras y vehículos que modificación el flujo del tráfico, monitorización de ganadería y agricultura para conseguir un mayor cuidado de animales y cultivos, y su integración en el mantenimiento predictivo de instalaciones. Son solo algunos de los miles de escenarios que se abren con el IoT.

¿Más de 75 mil millones de dispositivos conectados en 2025? El futuro del IoT en datos

Hasta el 95% de los nuevos productos contendrán IoT en 2020”. Una afirmación categórica de Fabiola Pérez de Metiora. Concretamente 75,4 miles de millones serán los dispositivos conectados en 2025 según Forbes entre dispositivos personales, casas conectadas, comercios, oficinas, fábricas, vehículos y sistemas de gestión de ciudades. Una cantidad que elevará el valor económico del IoT al 11% del planeta para esa fecha, según los informes de McKinsey.

El futuro del IoT fue uno de los temas clave del evento ‘IoT&Startups’. Tras el debate principal, todos los expertos pudieron poner en común algunas de sus apuestas por el futuro del IoT en un taller final: ¿cuándo conseguirá un país producir el 100% de su energía con fuentes renovables?, ¿habrá más del 10% de coches autónomos en 2020?, ¿las visitas personales de pacientes a la consulta médica conseguirán descender hasta el 20% en 2025? Preguntas que, aún difíciles de calendarizar por los expertos, nos muestran la aspiración de una tecnología que llegará a cada aspecto de nuestras vidas.

Futuro y retos del IoT

Nadie puede negar que su potencial es impresionante. Sin embargo, para que su aplicación sea tan ambiciosa como su concepto implica, necesita aplicarse en una gran cantidad de dispositivos que por ahora no están conectados a la red. Además, todos los expertos coincidían en que la neutralidad en la red debe imponerse para que no existan grandes diferencias que desequilibren la conexión entre todos los dispositivos.

En unos años, miles de sensores rodearán nuestro entorno para facilitar nuestra vida y modificar la forma en la que nos relacionamos con los objetos. El futuro del IoT es tan claro que ningún experto se atreve a contrariar su ambición, pero todos señalan los retos a los que se enfrenta su tecnología. ¿Cuánto tardaremos en verlo completamente integrado en nuestro día a día?

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